miércoles, 7 de noviembre de 2018

NUTRICIÓN SIMBIÓTICA. LA RELACIÓN CONSCIENTE CON NUESTROS MICROBIOS


La Simbiosis representa la manifestación del amor en la naturaleza
Los lazos de simbiosis suceden cuando miembros de la misma o diferentes especies colaboran para el beneficio de ambos, es decir, se apoyan mutuamente. Si ponemos atención esto lo podemos ver fácilmente en el medio ambiente, por ejemplo en los líquenes, entre las abejas y las flores, los rizobios y las leguminosas, las rémoras y los tiburones, etc. En cualquier caso en todos los ecosistemas la vida microscópica teje la red invisible que sostiene la vida macroscópica.


La Nutrición Simbiótica aprende de la naturaleza. Tal como sucede en el medio ambiente en nuestro cuerpo ocurre algo similar, somos poblados por animales diminutos que favorecen nuestra ecología interna a cambio de “techo” y comida. Estos pobladores son microorganismos simbiontes que forman parte de ese “paquete microbiano” al que denominamos microbiota, y si atendemos sus necesidades básicas ellos van a mantener el equilibrio del medio biológico que habitan, esto es, nuestro organismo. Aunque existen bacterias colonizando diferentes partes de nuestro cuerpo el 90% residen en nuestros intestinos formando parte de nuestra microbiota o flora intestinal.

La alimentación es la vía más rápida y sencilla para reconciliarnos con nuestra flora intestinal
Al cambiar de hábitos dietéticos no solo modificamos rápidamente nuestra flora intestinal sino también todos aquellos aspectos sobre los que esta influye directamente como la capacidad digestiva, el metabolismo, el peso corporal, la integridad nerviosa y la respuesta inmunitaria.Cuando esta flora se desequilibra se produce lo que denominamos“disbiosis intestinal”. Una dieta rica en alimentos procesados, grasas, proteína animal, azúcar, edulcorantes, alcohol y pobre en fibra predispone este desequilibrio microbiano. Algunos síntomas comunes asociados a la disbiosis son irregularidad para hacer de vientre, olor putrefacto en las evacuaciones, heces mal formadas, exceso de gases, hinchazón abdominal, irritabilidad nerviosa, falta de concentración, intolerancias alimentarias y alergias.
Si basamos gran parte de nuestra alimentación en alimentos vegetales en su forma original y sin adulterar como frutas, verduras, semillas, legumbres y granos integrales permitimos una correcta nutrición tanto para nuestras células como para nuestra flora intestinal. Las plantas poseen no solo nutrientes esenciales y fibra sino también fitoquímicos que actúan como potentes antioxidantes. La fibra de los vegetales estimula selectivamente la proliferación de bacterias acidolácticas, como lactobacilos y bifidobacterias,con potente efecto regenerador sobre la ecología intestinal. Es por ello que nuestros platos siempre deben estar llenos de los valiososalimentos que nos provee la tierra. 

La Nutrición Simbiótica se apoya en la transformación de los alimentos vegetales a través de la fermentación
La palabra fermentación proviene del latín “fervere” que significa hervir, siendo esta denominación debida a que tiempo atrás se observó que durante el proceso tradicional de maduración del mosto aparecían burbujas, como si estuviera hirviendo.
La fermentación es una “cocción enzimática” que llevan a cabo diferentes tipos de microorganismos donde no se destruyen nutrientes por medio del calor. Asimismo mejora la digestibilidad, funcionalidad, valor nutricional y durabilidad de los alimentos. Cuando hablamos de funcionalidad es en relación a que la mayoría de los alimentos fermentados aportan beneficios para la salud que van más allá de lo que entendemos como nutrición básica.

¿Cuándo un alimento es simbiótico?
Para hablar de“alimentos simbióticos”estos deben incluir dos propiedades fundamentales, que solo reúnen los vegetales:

Prebióticos. Por su contenido en fibra soluble e insoluble resistente a los jugos digestivos que al llegar al intestino sin digerir es usada como alimento por las bacterias.
Probióticos. Contienen bacterias vivas que llegan hasta nuestros intestinos, contribuyendo al equilibrio de la flora intestinal.Aunque todos los vegetales crecidos naturalmente en la tierra contienen su propia carga probiótica, al fermentarlos esta aumenta de forma exponencial. Por el contrario cuando los cocinamos destruimos esta propiedad.

Por otro lado existen sustancias bioactivas que algunas bacterias sintetizandurante la fermentación denominadas postbióticos. Estosson esencialmente vitaminas del grupo B y K, aminoácidos libres, enzimas, ácidos grasos de cadena corta (ej. ácido butírico) y proteínas moduladoras del crecimiento de microorganismos patógenos llamadas bacteriocinasEs por ello que sin lugar a dudas los alimentos simbióticos por excelencia son los vegetales fermentados, los cuales además de ser altamente digeribles y nutritivos contienen prebióticos, probióticos y postbióticos.

¿Qué tipo de fermentos debo incluir habitualmente?
No todos los fermentos son igual de beneficiosos, dependiendo del tipo de alimento y los microrganismos implicados obtendremos resultados diferentes. Generalmente los alimentos fermentados pueden ser modificados por la acción de tres principales tipos de  microorganismos:
Levaduras. Son las responsables de la fermentación del pan y la producción de bebidas alcohólicas como la cerveza y el vino. La más empleada es la especie Saccharomycescerevisiae.
Hongos de la fermentación. Algunas especies concretas como la Aspergillus oryzaese usan tradicionalmente en oriente para la elaboración demiso, tempeh y amasake.
Bacterias acidolácticas. Como Lactobacilosy Bifidobacterias, muy abundantes en las fermentaciones acidoláctias de verduras como el chucrut y el kimchi.


Aunque, excluyendo las bebidas alcohólicas, la mayoría delos vegetales fermentados constituyen una excelente fuente de fibra y fitonutrientes los más indicados para reconstituir nuestra ecología intestinal son los fermentos acidolácticos, ya que nos aportan diferentes especies de bacterias acidolácticas que refuerzan la flora intestinal residente, impiden la instalación de microorganismos patógenos y contribuyen para la recuperación de la mucosa intestinal.

Por último, hemos de recordar siempre que con cada bocado transformamos nuestro medio interno. Apostar por una relación simbiótica con nuestros pequeños compañeros de viaje, siendo conscientes de sus necesidades, nos permite mantenernos sanos a través de un vínculo de apoyo mutuo, tal como nos enseña la naturaleza.

Mario Sánchez Écija – Naturópata
Colaborador Cursos de Macrobiótica y Nutrición simbiótica (Fermentados) en Aula de Estudios de La Biotika labiotika.es 

martes, 6 de noviembre de 2018

EL FENG SHUI Y EL BAÑO

El Feng Shui de la casa determina el flujo del Chi (la energía vital) en el ambiente, y afecta a los residentes en su salud, fortuna y bienestar. 
Las  seis direcciones de una casa se representan en los seis animales simbólicos del Feng Shui. La ubicación de cada animal se sitúa mirando hacia fuera de la casa desde la puerta principal.
1. Dragón (verde): En el lado izquierdo de la casa. El flujo del Chi es muy positivo. Implica buena salud y el poder del cabeza de familia. Este sitio debe de ser más elevado que el lado derecho de la casa y es bueno que haya algo que represente el movimiento.

2. Tigre (Blanco): En el lado derecho de la casa. El flujo del Chi es negativo y descendente. Simboliza el lado oscuro. Esta área debe permanecer en silencio y ser más baja que el lado del dragón.


3. Fénix (rojo): En la parte delantera de la casa. Es todo lo que se puede ver desde la entrada; Lo que se ve a la izquierda y derecha de la puerta principal, está incluido en esta área. Se denomina espacio luminoso y representa la energía que ingresa en la casa que trae la salud y la fortuna. Tiene que ser amplio y llano.

4. Tortuga (Negra): El área en la parte trasera de una casa. Es necesario que tenga apoyo (ser más alto que el propio edificio) y que tenga formas suaves.

5 y 6. Dragón Amarillo-Yang/Serpiente-Yin (amarillo): En centro de la casa. Tiene una energía ascendente. Es importante que esté limpio, ordenado y luminoso.

SITUACIÓN DEL CUARTO DE BAÑO
Una de las ubicaciones más importantes a tener en cuenta en el Feng Shui de la vivienda, es la del cuarto de baño, que debe de estar en la zona de Tigre. Como el baño es un lugar de fuga energética, por las tuberías y los desagües que hacen el movimiento descendente del Chi, este influirá negativamente, dependiendo de la zona donde se sitúe:
1.  El baño nunca debe de estar en el centro de la casa. La energía descendiente del  baño en el centro de la vivienda (zona ascendente del Chi), es muy desfavorable para la salud.
2.  Un baño nunca debe estar enfrente de la puerta principal de la casa. La ubicación del baño en esta situación rebaja la energía Chi positiva que entra por la puerta principal, causando discusiones y desacuerdos.
3.  La puerta del baño nunca debe enfrentar la puerta de la cocina o el dormitorio. Es desfavorable para el descanso y salud de la persona que duerme en el dormitorio.
4.  La puerta del baño nunca debe estar ni enfrente ni a ambos lados de la cama. Puede causar dolor de espalda o problemas intestinales.
5.  La cabecera de la cama nunca debe estar apoyada en la pared del baño. Puede afectar a la salud, a la concentración y al estudio.
6.  Un baño nunca debe estar debajo ni encima de una cama. Es desfavorable para la salud y la concentración.
7.  El baño nunca debe de estar encima de la puerta principal. Puede ocasionar problemas en el ámbito del trabajo, la economía y el amor.
Para mejorar la energía que surge de la ubicación negativa del baño en la vivienda, podemos buscar el equilibrio de los 5 elementos, introduciendo en el baño el elemento Madera y Tierra. La Madera ayuda a absorber la fuerza del agua, y la Tierra domina el agua. Los elementos de Madera y Tierra pueden introducirse en forma de cuadros que representen árboles, vegetación, flores, plantas, y/o poner plantas vivas. Es importante también mantener el cuarto de baño seco y limpio, cerrar siempre la tapa del inodoro, tapar los desagües y mantener cerrada la puerta de baño.

Shu-Yuan Chen 
Profesora de I Ching y Feng Shui en labiotika.es

lunes, 5 de noviembre de 2018

LA IDEA DE LA MODERACIÓN CON LA COMIDA


“Todo en moderación”. Seguro que alguna vez has escuchado algo así para describir la forma en la que llevar una alimentación saludable, o quizás lo has aplicado para poder mantener o mejorar tu peso o tu salud. Pero no siempre esta afirmación funciona para poder llevar exitosamente una buena relación con la comida. A esta frase se aferra mucha gente que pretende mejorar su alimentación sin dejar de consumir aquellos alimentos que en realidad dificultan alcanzar sus objetivos. Poder conseguir esa “moderación” no siempre es posible, depende del alimento y de la situación emocional de cada uno. Y es que si hemos caído en “la trampa del placer” de ciertos alimentos esta idea de la moderación con frecuencia no lleva a buen puerto.Comprender qué historia se esconde detrás de una persona que está enganchada a ciertos  alimentos es importante para superar la adicción que impide la moderación.

Hay dos ideas sobre la moderación que por mi experiencia profesional son muy cuestionables: la primera es la idea del consumo moderado, que afirma que cualquier alimento es saludable si es tomado con moderación. Y la segunda es la idea del cambio con moderación que plantea que para que un cambio perdure en el tiempo es mejor hacerlo de forma gradual, comenzando con pequeños cambios hasta llegar al objetivo. Estas ideas no terminan de funcionar si consideramos los efectos de los diferentes tipos de alimentos y la relación emocional que cada uno mantiene con la comida.

En general cuando comemos alimentos naturales, aquellos que se encuentran en la naturaleza en su forma original, es mucho más fácil moderar su consumo que en el caso de los alimentos procesados, ya que estos últimos han sido altamente modificados y adulterados con aditivos que despiertan nuestras ganas de comer compulsivamente, entrando en juego la “trampa del placer”.Podemos verlo claramente en un ejemplo: ¿conoces a alguien adicto a las manzanas, al brócoli o a las zanahorias? Probablemente no. En cambio ¿cuánta gente conoces enganchada al pan, las galletas, el queso o el chocolate?Seguramente que a mucha. En el primer caso,con los alimentos naturales, el organismo se satisface a través de mecanismos de saciedad y nutrición adecuados, pero en cambio, los alimentos procesados e industrializados producen una exacerbada sensación de bienestar o “chute” que los alimentos naturales no producen,y por este motivo muchas personas se sienten con ganas de comerlos repetidamente para obtener una sensación de satisfacción instantánea y constante. Por otra parte hay gente que come cuando realmente no tienen hambre, y suelen hacerlo consumiendo comida procesada, cuyo valor nutricional suele ser bastante pobre y no satisface las necesidades reales del organismo, lo que genera un circulo vicioso. Quizás tú también te hayas encontrado alguna vez en una situación así. Esto normalmente ocurre cuando tenemos instaurados hábitos adquiridos desde hace tiempo, o nos surge alguna emoción negativa como un disgusto, un enfado, el aburrimiento, o un sentimiento de soledad, entre otros. Cuando es así, muchas personas recurren al alimento para acallar esa emoción y obtener calma o sensación de bienestar, y suelen hacerlo con pizza, galletas, dulces, pasta, pan, queso, etc. Por todo ello volvemos a encontrarnos con que la moderación tampoco es posible. Y es que aunque sepamos que debemos poner un límite a estos alimentos en nuestro interior hay algo que nos empuja a comerlos, y en ocasiones a hacerlo más de la cuenta, intentando llenar ese vacío que estamos teniendo por otros motivos. En estos casos la solución no se encontrará con procurar una moderación con la comida, porque no va a ser posible, sino que habrá que solucionar el problema de fondo que hace que actuemos de esa manera.

Por otro lado cuando realizamos pequeños cambios el resultado también será pequeño, y esto puede causar desmotivación en la persona para conseguir los resultados que desea, mientras que si se hacen grandes cambios los resultados serán mayores y la persona se sentirámotivada para continuar con su transición hacia una alimentación saludable. Al final, la decisión de hacerlo, de una u otra manera dependerá de la persona según la motivación que necesite o el ritmo que quiera llevar, por lo que la forma de abordarlo dependerá de cada caso.

Podemos concluir entonces que la moderación no siempre es posible. Aprender a detectar los motivos que nos impiden esa moderación con la comida es imprescindible si queremos mejorar algún problema de peso o de salud, y es ahí donde una Reeducación Alimentaria que nos haga ser conscientes de nuestra situación actual nos puede servir de gran ayuda.

Patricia Blanco
Nutrición Integrativa
Colaboradora en charlas y cursos sobre Reeducación Alimentaria en labiotika.es

viernes, 19 de octubre de 2018

RECETAS - AFRONTAR EL SÍNDROME POSTVACACIONAL - CREMA DE COLIFLOR, CURRY DE SETAS Y CREMA DE CACAO Y COCO

SHOWCOOKING - RECETAS AFRONTAR EL SÍNDROME POSTVACACIONAL - PATROCINADO POR EL GRANERO PLUS
IMPARTIDO POR VANESSA LOSADA - 27/9/18

CREMA DE COLIFLOR Y ANACARDOS AL “QUESO” 
GUACAMOLE
• 4 cs de aceite de oliva
• 1 diente de ajo pelado y picado
• 1 cebolla cortada en laminas
• 1/2 cp nuez moscada
• 1 cp pimienta negra molida
• 1 coliflor grande
• agua mineral
• 1 v anacardos crudos
• sal marina
• 2-3 cs de LEVADURA NUTRICIONAL





















CURRY DE SETAS Y CALABAZA

• 3 cs de aceite de coco
• 2 cp de jengibre fresco rallado
• 1/2 cp de semillas de cilantro machacadas
• 1 cp de comino semillas
• 2 cp CÚRCUMA + PIMIENTA
• 3 cp de curry medio
• 1 cebolla picada
• 2 dientes de ajo picados
• 1 calabaza pequeña pelada, sin pipas y cortada en dados
• 350 g de seta shiitake fresca
• 2 latas de leche de coco
• 2cp INMUNOX
• sal marina
• Ralladura de una lima
• 1 chorrito de zumo de lima
• Un manojo de cilantro fresco






”NOCILLA” DE CACAO Y COCO
10 cs leche de coco (agitar bien la lata para emulsiones la grasa y agua de coco)
• 2 cs tahin
• 2-4 cp sirope de agave
• 6 cs cacao disuelto en un poco de leche de coco hasta formar una pasta de cacao espesa
• 2 cs MACA superalimento de el granero integral
• pizca de sal marina
• 2 cp aceite de coco disuelto
cs: cucharada sopera    cp: cucharada de postre    v: vaso

viernes, 5 de octubre de 2018

MACROBIÓTICA Y LAS ESTACIONES, OTOÑO Y ELEMENTO METAL

La medicina y filosofía oriental interpreta los fenómenos naturales a través de dos teorías fundamentales basadas en el Ki o Energía Vital: La Teoría del Yin Yang, que expresa la naturaleza dual del universo y La Teoría de los Cinco Elementos, que estudia los cambios cíclicos del Ki como resultado de la interacción continúa entre yin y yang.

A cada uno de los cinco elementos se le atribuye un conjunto de manifestaciones que podemos observar en la vida cotidiana en forma de colores, sabores, sonidos,direcciones cardinales, climas,tipos de personalidad, emociones, etc. Y dentro de este ciclo de cinco elementos, a saber, Madera, Fuego, Tierra, Metal y Agua la medicina oriental atribuye el otoño al Elemento Metal.


En el período otoñal el Kiha descendido desde la superficie, pasado el verano, para concentrase en lo profundo de la tierra. El tiempo de luz disminuye, anochece antes y sucede una notable bajada de las temperaturas. En el reino vegetal las hojas marchitas y los frutos maduros se desprenden de los árboles y la savia desciende por el tronco para acumularse en las raíces. Asimismo los animales se proveen de reservas y comienzan a almacenar alimento para el invierno.

La vida social del ser humano deja de desarrollarse con tanta frecuencia en zonas al aire libre y empieza a desenvolverse en el interior de las casas y establecimientos, en un ambiente cálido y hogareño que evita el frío y las precipitaciones naturales de la estación ¡A poca gente verás en pleno otoño con el bañador en la playa o dándose un chapuzón en el río al pie de la montaña!

Para nuestro desarrollo personal el otoño es un momento que invita al recogimiento y la introspección, la acumulación y el desprendimiento. Y es que para que entre lo nuevo hay que soltar lo viejo… imagínate un armario desordenado y lleno de la ropa vieja, llegará un momento en que tendremos que poner orden y vaciarlo si queremos vestirnos con nuevas prendas que se ajusten a nuestro momento actual. La fijación hacia el pasado nos impide desarrollar nuevos proyectos, disfrutar del presente y consolidar un futuro próspero. Dar un paso hacia el pasado está bien solo cuando sirva para coger impulso, dar ese saltito que nos permite esquivar “la misma piedra” con la que tropezarnos una y otra vez, es decir, tomar conciencia de esa pesada carga que nos lastima y soltarla para evolucionar. Cuando el Elemento Metal está en desarmonía podemos tender hacia la indiferencia, el ritualismo, la nostalgia, el apego, el aislamiento y la depresión, lo que nos dificulta avanzar generando un sentimiento negativo de la vida.

En el cuerpo humano el Elemento Metal se relaciona con los pulmones y el intestino grueso. Los primeros participan de forma activa a través de la respiración para obtener el oxígeno del aire y expulsar el dióxido de carbono.Y el segundo es el encargado de absorber agua y formar y excretar los deshechos acumulados resultado de la digestión de los alimentos. Desde un punto de vista energético y funcional el Pulmón se manifiesta en la piel y el vello corporal,controla la apertura y cierre de los poros, nos protege de factores patógenos externos con la dispersión del Ki defensivo y se abre en la nariz permitiéndonos recibir los distintos tipos de olores suspendidos en el aire.


Cuando el Elemento Metal se ve afectado pueden aparecer algunos síntomas somáticos como estornudos, tos, rinitis, bronquitis, asma, insuficiencia respiratoria, infecciones, estreñimiento, apendicitis,sudoración excesiva o deficiente, pérdida de capacidad olfatoria, afonía, acumulación y exceso de mucosidades, etc.

Estilo de Vida
Es conveniente evitar factores relacionados con nuestro estilo de vida como el desorden, la suciedad, la falta de ejercicio continuo,el cansancio excesivo, lugares fríos y ventosos, climas calurosos y secos, el aire viciado, la polución ambiental, llevar ropa sintética o lana directamente sobre la piel y aislarnos del “resto del mundo”. Por el contrario podemos beneficiarnos si mantenemos un espacio ordenado y limpio, ejercitamos nuestro cuerpo junto con la respiración (ej. pranayama), purificamos el aire de nuestra vivienda con plantas y generadores de iones negativos, vestimos con textiles naturales que permitan una buena transpiración, nos permitimos un espacio para hacer lo que verdaderamente nos gusta y nos mantenemos abiertos a comunicarnos con otra gente.

Alimentación Energética
Durante el verano tendemos a elegir alimentos crudos, ligeros, jugosos y refrescantes que enfrían e hidratan el cuerpo. Pero con la llegada del otoño debemos dejar de lado el exceso de comida cruda y frutas para dar lugar a alimentos más densos y caloríficos que nos ayuden a calentar y remineralizar el cuerpo. Asimismo usaremos métodos de cocción prolongados y con poca agua.
Entre los alimentos aconsejados encontramos: arroz integral, soja negra, judías blancas, zanahoria, nabo daikon, raíz de loto, rabanitos, cebolla, berros, grelos, brócoli, coliflor, coles de Bruselas, almendras, peras, alga hiziki y condimentos picantes como jengibre, mostaza, wasabi y pimienta blanca en poca cantidad. Por el contrario conviene evitar o reducir en todo lo posible lácteos, harinas, proteína animal, bebida de soja (especialmente sin cocinar), alcohol, exceso de picante y comida muy especiada.

Saber elegir y preparar los alimentos es esencial para llevar una alimentación equilibrada y adaptada a nuestras necesidades. Aplicar dietas generalistas y conceptos estáticos puede acabar debilitándonos. Sin embargo, poner en práctica los conocimientos energéticos que enseña la macrobiótica nos permite crear una mejor versión de nosotr@s mism@s a través de una dieta personalizada que nos nutra cuerpo y mente.

Mario Sánchez, Naturópata y Consultor Macrobiótico en La Biotika
Próximos Cursos de Macrobiótica en el Aula de Estudios de La Biotika: http://labiotika.es/doc/aula_de_estudios_macrobiotica.html

lunes, 1 de octubre de 2018

EL AGUA YIN YANG PARA LA LIMPIEZA DE COLON

El agua Yin Yang para la limpieza del colon
(extraído del libro Medicina China Tradicional-Vivir sin enfermar, Liu Zheng)


Últimamente, debido a una mayor concienciación sobre la importancia de la salud del colon, se ha puesto muy de moda la limpieza de colon o lavado intestinal. Uno se sorprendería de la cantidad de basura que tiene acumulado en su interior. Lo que pasa es que este no deja de ser un método incomodo y también conlleva una mayor destrucción de la mucosa y flora intestinal que provoca generación de gases y debilidad en los días posteriores al lavado. 

En la Medicina China recomendamos una limpieza de colon conservadora, desde dentro, que es la toma del agua Yin Yang. 

Es muy fácil de preparar: en la noche anterior se debe hervir 250cl. de agua y dejarla reposar durante toda la noche, con esto conseguimos el agua cargada de la energía Yin. 

En la mañana siguiente hay que hervir otro 250cl. de agua, con el hervido conseguimos el agua de energía Yang. 

Se mezcla los 250cl. de agua Yin y agua Yang para lograr medio litro de agua, equilibrado de Yin-Yang, ciertamente caliente. A éste, agregamos una cucharadita pequeña de sal marina o todavía mejor, sal de rocas o de Himalaya, y removemos bien con la cuchara para lograr un agua con la concentración de sal similar al suero sanguíneo. De esta manera, “engañamos” al cuerpo para que no lo absorba, sino que, al ingerirlo, sirva como un gran torrente con finalidad de limpieza. 

A pesar del sabor, no precisamente agradable, hay que tomarlo a grandes tragos y no pequeños sorbos, para que ese “torrente” corra con fuerza. 

El agua Yin Yang se tiene que tomar inmediatamente después de levantarse de la cama, preferiblemente durante 3 dias seguidos. Con esto conseguiremos activar el movimiento del intestino y limpiarlo profundamente. 


Normalmente al segundo o tercer día, uno podrá observar que las heces se vuelven más abundantes, oscuras, malolientes, incluso heces con textura mucosa. Que no te den asco, cuantas menos de estas cosas sucias tengas en el interior del cuerpo, más limpio estarás, por dentro y por fuera. 

Esta operación la puedes repetir una vez al mes o cada trimestre, según necesidad. 

¡Anímate, y pruébalo hoy mismo!

(Texto extraído del libro Medicina China Tradicional-Vivir sin enfermar, Liu Zheng)
Por cortesía del Dr. Liu Zeng colaborador del Aula de Estudios de La Biotika


El D. Prof. Liu Zheng, fundador de la Clínica MEDIZEN® en Madrid, es Fisioterapeuta.Licenciado en Medicina Tradicional China.Máster en Acupuntura Clínica. Máster Oficial en Fisioterapia Invasiva. Máster Oficial en Aspectos Clínicos del Dolor. Profesor colaborador en la Universidad Cardenal Herrera CEU (Elche). Miembro de la Comisión de Acupuntura del Ilustre Colegio Profesional de Fisioterapeutas de la Comunidad de Madrid

jueves, 13 de septiembre de 2018

COCINA MACROBIÓTICA DE VERANO TARDÍO Y ELEMENTO TIERRA

El pasado 9 de septiembre tuvo lugar en La Biotika un nuevo Curso Teórico Práctico de Macrobiótica correspondiente a la COCINA DE VERANO TARDÍO Y ELEMENTO TIERRAhttp://labiotika.es/doc/aula_de_estudios_macrobiotica.html
¡Os agradecemos a todos los participantes vuestra confianza en nuestros Cursos y Talleres!


La Macrobiótica no es solamente una manera de cocinar y alimentarse sino una filosofía y un estilo de vida que sintetiza el pensamiento milenario de la medicina oriental que enseña los fundamentos del Ki o “Energía Vital” a través de las Leyes del Yin y el Yang y la Teoría de los 5 Elementos. La macrobiótica nos ayuda a aprender a alimentarnos adaptando nuestra alimentación a los cambios climáticos de las estaciones del año.

Según el Calendario Lunar Chino el comienzo del Otoño es el 15 de Agosto. A partir de esta fecha los días comienzan a ser más cortos, y a medida que entramos en el mes de septiembre, hay una tendencia a sentirnos melancólicos. El verano va llegando a su fin, la época del Fuego que llegó a su máximo esplendor, ahora ha comenzado su vuelta atrás. Es la época de replegar la energía que esta pasando de la expansión al recogimiento. El otoño es época de cosecha, se aprovisionan los frutos y granos de los cereales que nos sustentarán durante los meses del duro invierno, cuando el campo inicia el reposo de los fríos días de invierno. Cronológicamente, el Otoño semeja la edad madura; a esas alturas de la existencia, el sentimiento  de vida se empieza hacer algo más negativo, lo contrario que en  Primavera, que  se corresponde con la fase inicial de la vida y el Verano con la edad de la pubertad. En esta madurez otoñal, el pesimismo se apodera de la alegría de vivir.

En esta época conviene guardar el calor interno, consumiendo platos cocinados de larga duración de cereales integrales, verduras de raíz y legumbres;  no beber demasiada agua ni alimentos crudos. Debemos tomar alimentos más bien templados sin ser demasiado calientes, pues todavía el verano no ha finalizado, no abusando del frío para ir preparando el cuerpo para el nuevo ciclo, y reducir el consumo de todo aquello que genera humedad: alcohol, café, leche, pan, harinas, pastas refinadas y azúcar.

La Estación de Otoño tardío está representada por el Elemento Tierra, relacionado con el estómago y el bazo. El transporte y transformación son dos importantes misiones que se le atribuyen al Bazo y es el responsable de que la nutrición y que llegue a todos los rincones del organismo. La preocupación  constante y la melancolía restan energía, pudiendo surgir problemas fisiológicos que debilitan al Bazo  y al Estómago.  Los conflictos de la Tierra tienen que ver casi siempre con su relación con el Agua, la Tierra controla el Agua, que gusta de ser libre e invasora. Cuando el control es férreo, los riñones, que se rigen por el elemento Agua, se resienten por una Tierra demasiado dura, que se suele manifestar al final del Verano y en Invierno. Esto puede hacer que disminuya la función del riñón y no se eliminen bien los líquidos, produciendo retenciones en el organismo.

El próximo Taller de Macrobiótica tendrá lugar el 28 de Octubre correspondiente al Elemento Metal:
http://labiotika.es/doc/actividades/macrobiotica_elemento_metal.html

miércoles, 12 de septiembre de 2018

TRANSFORMA TUS HÁBITOS Y PROTEGE TU SALUD CON LA REEDUCACIÓN ALIMENTARIA


Quizás conozcas a alguien de tu entorno que tenga hipertensión, colesterol alto, aterosclerosis, diabetes, sobrepeso, obesidad, hipotiroidismo, alergias o que haya sufrido algún problema cardiaco. Desafortunadamente en nuestra sociedad encontramos cada vez más gente con este tipo de problemas de salud, y lo que es aún peor, cada vez se diagnostican desde edades más tempranas. Parece paradójico que este panorama esté ocurriendo en sociedades modernas cada vez “más avanzadas”, y que a pesar del rápido desarrollo en los campos de la ciencia y la medicina, no se consigue prevenirlos, mejorarlos o revertirlos.

¿Qué alimentación es la más adecuada?
Está sobradamente comprobado que muchas de las enfermedades están directamente relacionadas con la alimentación y el estilo de vida. De la misma manera desde el siglo pasado tenemos referencias de que un cambio hacia una alimentación basada en alimentos de origen vegetal y reducida o exenta de alimento animal promueve la longevidad, la recuperación de la salud y un peso saludable.

Ya nos confirmaba los beneficios de este tipo de alimentación el investigador Colin Campbell, autor de “El Estudio de China”, el mayor estudio de nutrición realizado hasta la fecha por científicos de talla mundial donde se analizó la relación entre dieta y enfermedad en una población china de 6.500 adultos, obteniendo resultados sorprendentes.También el prestigioso cirujano cardiovascular norteamericano Caldwell Esselstyn, en su libro “Prevenir y Revertir las Enfermedades del Corazón”, nos enseña cómo consiguió, basándose en décadas de investigación, revertir cardiopatías en sus pacientes tras un cambio a este tipo de alimentación. Otra referencia son las llamadas Zonas Azules, en las que Dan Buettner de National Geographic, estudió las poblaciones del mundo más saludables y longevas. En su libro “Las zonas azules: come y vive como la gente más saludable del planeta” podemos encontrar que estas poblaciones siguen una alimentación donde predomina el alimento vegetal (fruta, verduras, cereales, legumbres, frutos secos, semillas y algas) frente al alimento animal.

Aprende cómo cambiar tus hábitos
Conozco muchas personas que han pasado por innumerables intentos para hacer un cambio favorable en su alimentación, pero que a menudo se encuentran con muchos obstáculos que impiden un cambio beneficioso y perdurable en el tiempo. Y es que uno de los obstáculos principales al que tenemos que enfrentarnos es la dificultad de cambiar unos hábitos alimenticios perjudiciales arraigados en nosotros desde hace mucho tiempo.

Desde mi propia experiencia como experta en alimentación he podido comprobar que la Reeducación Alimentaria es la herramienta adecuada para hacer efectiva una transición de hábitos perjudiciales hacia unos saludables y poder mantenerlos definitivamente. Con ella tomamos conciencia de por qué comemos, para qué comemos, qué comemos, cómo comemos, cuánto comemos, cuándo comemos y dónde comemos, para poder tomar la decisiones dietéticas más acertadas. No hay que olvidar que con cada bocado tenemos una nueva oportunidad de mejorar o por lo contrario empeorar nuestro estado de salud.

Para comenzar debemos conocer cómo está constituido nuestro cuerpo y qué necesita para poder funcionar de la mejor manera posible. Una vez comprendido esto, ¿de dónde vamos a obtener los nutrientes para satisfacer la demanda de nuestro organismo? Fundamentalmente de lo que nos ofrece la naturaleza, la estación del año y el entorno en el que vivimos. Así podemos empezar a diferenciar entre alimentos beneficiosos y desfavorables  para incorporarlos habitualmente en las comidas,consumirlos en poca cantidad, de manera esporádica o eliminarlos totalmente de nuestra dieta. Aunque haya alimentos que debamos eliminar según nuestra situación de salud y peso siempre buscaremos sustituciones saludables que nos permitan hacer los cambios de la manera más sencilla posible y al mismo tiempo aporten los nutrientes esenciales a nuestro cuerpo.

Una vez conocida la teoría es momento de llevarlo a la práctica. Y es ahí donde muchas personas se encuentran con más obstáculos que siguen dificultándoles el proceso. El más habituales la Excusa. Hay una frase que empleo mucho con mis pacientes que es: “Quien quiere conseguir algo encuentra el camino, el que no, encuentra excusas” Una de las excusas que más escucho es el “no tengo tiempo”. En realidad todos tenemos 24 h., pero cada uno debe hacerse responsable de elegir en qué invierte su tiempo y cuáles son sus prioridades. Para vencer este obstáculo es imprescindible aprender a organizarse bien el tiempo,por lo que conviene definir un plan de comidas semanales, saber los alimentos que no deben faltar en la despensa, concretar cuándo se va a realizar la compra y cuándo se va a cocinar.

Otra de las excusas es el “no me gusta”. Cuando cambiamos de un alimento perjudicial por otro beneficioso debemos darle al cuerpo un tiempo razonable para que se acostumbre al nuevo sabor. Obviamente no podemos esperar que el nuevo alimento sepa igual que el anterior, ya que son distintos, por lo que debemos darnos una oportunidad hasta que el paladar se adapte ¿Has cambiado alguna vez el azúcar refinado por azúcar integral, o la pasta refinada por pasta integral, o la leche de vaca por una bebida vegetal? Si ha sido así, quizás recuerdes que al principio te costaba pero pasado un tiempo seguro que conseguiste acostumbrarte.


En todo este proceso de cambio la paciencia y la constancia son fundamentales para ir familiarizándonos con los nuevos hábitos.Trabajar sobre aquellos obstáculos personales que nos dificultan una exitosa transición hacia una alimentación sana y perdurable en el tiempo es el principal objetivo de una buena Reeducación Alimentaria.















Patricia Blanco
Nutricionista Integrativa y Especialista en Reeducación Alimentaria
Colaboradora en charlas y cursos sobre Reeducación Alimentaria en La Biotika

viernes, 7 de septiembre de 2018

MACROBIÓTICA. LA SABIDURÍA MILENARIA APLICADA A LA VIDA COTIDIANA


¿Qué es la Macrobiótica?
Es un estilo de vida que cultiva la salud y procura el desarrollo humano. Interpreta la realidad y estudia “la naturaleza de las cosas” a través del pensamiento tradicional oriental y la fenomenología, es por ello que apela al conocimiento milenario y a la experiencia evidente. De esta manera utiliza el intelecto, la intuición y los sentidos como instrumentos de transformación, y con ayuda de los principios energéticos de la dialéctica yin yang o Inyología permite entender la relación causa-efecto de los fenómenos naturales, incluido el propio estado de salud.

Su alcance se extiende hasta los ámbitos de la filosofía, la espiritualidad, la medicina y la nutrición, siendo esta última la más popularizada en la actualidad. Precisamente debido al énfasis sobre el campo de la alimentación hoy en día se conoce ampliamente a la macrobiótica por sus atribuciones dietéticas.

Sus Orígenes
Aunque la macrobiótica contemporánea nació alrededor del año 1920 de la mano de George Oshawa (1981-1966), Hipócrates de Cos (460 a.C-370 a.C), el padre de la medicina en occidente,  ya usaba el término makorbióticas para denominar a aquellas personas longevas y sanas que cultivaban cuerpo, mente y espíritu. Al igual que los antiguos médicos chinos el galeno ya aplicaba principios de compensación a través de conceptos como humedad-sequedad y caliente-frío para el diagnóstico y los tratamientos. Asimismo tenía en cuenta seis pilares básicos, a saber, la alimentación, el ejercicio, el descanso, la actividad sexual, las evacuaciones y los baños.

Algunas figuras importantes anteriores a G. Oshawa que contribuyeron al nacimiento de la macrobiótica fueron los eruditos Ekken Kaibara (1630-1716) y Sagen Isizuka (1850-1909), siendo este último el maestro del propio Oshawa.

Oshawa se dedicó en cuerpo y alma durante más de 50 años de su vida a dar a conocer la filosofía y la medicina de extremo oriente, habiendo posibilitado el desarrollo de importantes núcleos macrobióticos por todo el mundo. Algunos de los discípulos que continuaron su legado fueron Michio y Aveline Kushi, Tomio y Bernadette Kikuchi, Herman y Cornelia Aihara, Shizuko Yamamoto y René Lévy, entre otros.

Yin y Yang
La Teoría del yin yang proviene de la antigua filosofía taoísta y se fundamenta en la observación de la naturaleza y sus ciclos para entender los movimientos de la energía y sus diferentes manifestaciones, tanto físicas como inmateriales. Nos enseña acerca de la existencia de un par de energías opuestas y complementarias, yin y yang, que se expresan continuamente: expansión-contracción, polo negativo-polo positivo, grande-pequeño, largo-corto, hueco-compacto, frío-caliente, húmedo-seco, ácido-alcalino, etc.

“Todo pulsa, todo está sujeto al cambio, yin se transforma en yang y yang se transforma en yin, así podemos reconocerlo en nuestro propio cuerpo, desde el latido de nuestro corazón hasta en un abrir y cerrar de ojos”.

Las Cinco Transformaciones de la Energía
En el cambio constante de yin a yang y viceversa podemos identificar fácilmente cinco movimientos de la energía que se manifiestan en la naturaleza: ascenso, expansión, descenso, contracción y fluctuación. Estos movimientos se estudian en la Teoría de los Cinco Elementos, siendo dichos elementos: Madera, Fuego, Tierra, Metal y Agua respectivamente.

A cada elemento se le atribuyen diferentes características como colores, olores, sabores, estaciones del año, tipos de alimentos, órganos corporales, emociones, etc. Todo ello tiene un gran valor en la práctica terapéutica, incluida la alimentación.


Nutrición y Cocina Energética
Aplicada a la alimentación la macrobiótica resuelve que todos los alimentos poseen unas cualidades energéticas yin yang que los caracterizan.

Esta dialéctica clasifica los alimentos de acuerdo con sus patrones de crecimiento, la estación del año en que se desarrollan, el medio en el que han crecido, el estado en el que quedan una vez cocinados y el modo en el que nutren al cuerpo y la mente.

También la forma en que se preparan los alimentos obedece a los distintos patrones energéticos expuestos anteriormente, por lo tanto prepararlos adecuadamente según la condición de cada persona es esencial para aprovechar al máximo sus cualidades nutricionales y producir efectos deseados que favorezcan la salud.

La concepción energética sobre la comida aplicada con conocimiento posibilita elegir tipos de alimentos y métodos de preparación favorables de acuerdo a nuestras necesidades personales según la edad, sexo, actividad, condición física, situación emocional y el entorno que nos rodea.

La macrobiótica recomienda adoptar una alimentación basada en alimentos integrales de origen vegetal, de la estación, de proximidad, crecidos naturalmente  y libres de agroquímicos. En general estos son los cereales integrales, las legumbres, las semillas, los frutos secos, las verduras y hortalizas, las frutas, las algas, los fermentados y algunos condimentos naturales. Desde un punto de vista energético podemos decir que la mayoría de estos alimentos son “alimentos centrados”, y que han de formar parte habitual de nuestra dieta ya que nos permiten mantenernos equilibrados sin experimentar cambios bruscos en nuestra salud. Por el contrario los alimentos altamente procesados, refinados, crecidos en climas tropicales, muy concentrados y de calidad animal forman parte de los “alimentos extremos” con efectos desequilibrantes, es por ello que deben evitarse o usarse con moderación. En algunos casos su consumo ocasional en las cantidades adecuadas y preparados correctamente puede ser hasta beneficioso. Su abuso lleva inevitablemente a la pérdida del equilibrio, es decir, a la pérdida de la salud.

Aprender a preparar los alimentos y ejercitarnos según el yin y el yang y las estaciones del año y saber de nuestro “clima interno” es de suma importancia para vivir de forma equilibrada y mantenernos sanos durante una larga vida.

Mario Sánchez Écija – Naturópata
Colaborador Cursos de Macrobiótica y Nutrición simbiótica (Fermentados) en El Aula de Estudios de La Biotika
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